
La solución a la educación

La solución a la educación
El desastre de Fukushima no provocó la decisión de Alemania de abandonar la energía nuclear, sólo aceleró un proceso que estaba en marcha desde hacía al menos una década, según varios expertos. Los germanos han conseguido desligar su crecimiento económico del suministro energético y la dependencia atómica.
El apagón nuclear alemán ya genera beneficios económicos y medioambientales | Materia.
En unos años, científicos españoles podrían ser los descubridores del primer planeta gemelo de la Tierra o los responsables de patentar un nuevo sistema para detectar compuestos cancerígenos en el agua potable. No será España, sin embargo, la que pueda apuntarse esos valiosos logros, ya que, con casi toda seguridad, esos científicos españoles estarán trabajando en el extranjero.
Leer más: El futuro de la ciencia española está en el extranjero | Materia.

La incertidumbre en torno al NEXT muestra que las investigaciones punteras también sufren la reducción del presupuesto en ciencia, a pesar de las promesas del Gobierno
Los recortes amenazan un proyecto que compite por el premio Nobel | Materia.
Deberían estar invirtiendo más en ciencia, por ejemplo, en nuevas formas de depurar agua o buscar nuevas fuentes de alimento que puedan resolver problemas futuros. Uno de sus problemas es el paro, tienen una tasa muy alta de desempleo. Esto no lo podrá resolver la industria que conocemos sino una nueva.
“España puede tardar 20 años en recuperarse de los recortes en ciencia” | Materia.

Mingote
Un equipo descendido a Segunda, como el Villarreal, contó con más fondos el año pasado que el mayor centro español contra el cáncer

Son responsables directos, con la connivencia de las camarillas políticas regionales, de las mayores quiebras de la historia del sistema financiero español Financiaron proyectos urbanísticos especulativos, obras públicas ruinosas como aeropuertos vacíos, alimentaron tramas de corrupción y hasta llegaron a falsear las cuentas. Y no solo han tenido que rendir cuenats sino que han recibido indemnizaciones millonarias a su salida, tras años de cobrar sueldos estratosféricos. Pese a que su gestión desastrosa le va a costar al contribuyente como mínimo 50.000 millones de euros en forma de ayudas públicas, como intuye la sabiduría popular, ninguno de ellos ha ido a prisión ni ha devuelto un euro de sus emolumentos.